Liturgia de la Iglesia Nueva Apostólica

1.2.1 Inicio del Servicio Divino

Canto de inicio

El canto de inicio es una alabanza conjunta a Dios. Vincula a los creyentes entre sí.

Durante el canto de inicio, los demás portadores de ministerio que han ocupado sus lugares en el altar realizan una oración.

Introducción trinitaria

La introducción trinitaria del Servicio Divino dice así:

“En el nombre de Dios,
el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo”.

Es la invocación al trino Dios y la certeza de su presencia.

Siendo consciente de este instante santo, el siervo oficiante pronuncia las palabras de manera acentuada y clara.

Ya que la introducción trinitaria no es parte de la oración inicial, los ojos pueden permanecer abiertos.

Entre la fórmula trinitaria y la oración inicial que le sigue, hay que hacer una breve pausa.

Oración inicial

El siervo oficiante ora con la comunidad y habla en su nombre.

La oración debe ser concisa y solemne. En la oración no se comienza con la prédica ni se intenta explicarle algo a Dios.

La oración se pronuncia en forma audible y clara. Durará aproximadamente 3 a 4 minutos.

Los contenidos de la oración pueden ser:

  • Adoración y alabanza a Dios
  • Agradecimiento por la presencia de Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo
  • Agradecimiento por la protección, la ayuda y la gracia
  • Agradecimiento por la paz divina
  • Agradecimiento por la esperanza y la posibilidad de ser preparados para el retorno de Cristo
  • Petición por el perdón y la reconciliación frente a Dios y de unos con otros
  • Petición por la palabra de Dios, como fortalecimiento de la fe, consuelo y orientación, y para poder comprender la palabra
  • Intercesión por los miembros de la comunidad que no están presentes
  • Petición por vinculación con el apostolado
  • Petición por vinculación de unos con otros y con los difuntos
  • Petición por santidad y la protección angelical.

Si se diese el caso, también pueden ser mencionados acontecimientos significativos (por ejemplo, catástrofes) intercediendo por ellos.

Lectura del texto bíblico

El siervo oficiante lee el texto bíblico de forma expresiva, con solemnidad y no demasiado rápido. Pronunciarlo con la debida acentuación ayuda a dirigir la atención de la comunidad hacia las palabras de la Sagrada Escritura.

Luego de la lectura del texto bíblico, la comunidad toma asiento.

Aporte musical

Después de la lectura del texto bíblico, tiene lugar un aporte musical, que puede ser vocal o instrumental (el canto del coro o de la comunidad se realizan de pie).

Lectura de la Biblia (según previamente definido)

La lectura de la Biblia sirve para comprender mejor una festividad cristiana y el Evangelio. Deja claro que la Sagrada Escritura es el fundamento de nuestra fe y de la prédica en nuestra Iglesia.

Las lecturas de la Biblia están definidas en los “Pensamientos Guía para el Servicio Divino”. Se realizan en las Iglesias regionales a partir de la traducción bíblica allí utilizada. La lectura de la Biblia se realiza delante o a un lado del altar, en lo posible con un atril y de un ejemplar impreso de la Sagrada Escritura. Durante la lectura, el siervo oficiante permanece de pie en el altar; la comunidad permanece sentada.

Die Bibellesung erfolgt vor oder neben dem Altar, wenn möglich an einem Pult und aus einem gedruckten Exemplar der Heiligen Schrift. Der/die Gottesdienstleitende bleibt während der Bibellesung am Altar stehen; die Gemeinde sitzt.

Si lee el siervo oficiante, lo hace desde el altar.

Aquellos que realizan una lectura de la Biblia, deben prepararse adecuadamente para ella.

La lectura de la Biblia es anunciada por el siervo oficiante.

Anuncio recomendado de la lectura de la Biblia[3] “Ahora escucharemos una lectura de la Biblia”.

Aporte musical después de la lectura de la Biblia (opcional)

Luego de la lectura de la Biblia puede tener lugar un aporte musical.


[3] Si se realiza una lectura del Catecismo, se lo debe expresar en la forma correspondiente.