Comunión en la sociedad

La fe no es una isla, sino que está en medio de la vida. Esto no solo obliga al creyente a tener ciertos valores en la vida diaria. También define la relación de la Iglesia con el Estado y la sociedad.

La fe y el mundo

Amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como a sí mismo: Esto significa tratar con respeto y tolerancia a todas las personas, independientemente de su origen social, su edad, su idioma y otras diferencias.

La Iglesia Nueva Apostólica intercede por la paz en el mundo, enseña la reconciliación y exhorta al perdón. Rechaza todo tipo de violencia. Dentro del marco de sus posibilidades y su encargo, la Iglesia como institución ayuda a promover el bienestar común.

Del amor al prójimo también surge la responsabilidad por la creación. Los recursos de la naturaleza han sido dados a todas las personas y solo pueden ser utilizados en la medida en que las próximas generaciones también sean abastecidas adecuadamente.

Austausch über christliche Werte auf Samoa (Ozeanien)
Debate sobre los valores cristianos en Samoa (Oceanía)
Umfangreiches Angebot auf Kirchentagen: Gespräche, Vorträge, Workshops, Gottesdienste
Amplia oferta en los congresos de la iglesia: charlas, conferencias, talleres, servicios de la iglesia

La Iglesia y el Estado

La Iglesia Nueva Apostólica valora las relaciones francas y constructivas con los gobiernos y las autoridades. Adopta una postura neutral frente a los partidos políticos. En su actividad se orienta por las leyes vigentes en el respectivo país. Esto supone que el poder del estado debe ser medido según los mandamientos divinos.

La Iglesia espera que sus miembros cumplan las leyes y los deberes cívicos de su país, siempre que sean acordes con los mandamientos divinos. Entonces es responsabilidad de cada uno decidir individualmente si, en base a su convicción de fe, se debería oponer a una norma establecida que transgreda las leyes divinas.

El creyente y su entorno

Constituye una obligación para un cristiano cumplir conscientemente las tareas que tiene asignadas en su entorno profesional y social. Sin embargo, el cumplimiento del deber no debe convertirse en un fin en sí mismo, que esté por encima de su propio bienestar o del bien común. Los Diez Mandamientos brindan orientación en el cumplimiento de los deberes.

Los cristianos nuevoapostólicos son completamente libres de participar en la vida pública. La Iglesia no ejerce ninguna influencia en las opiniones y actividades políticas de sus miembros.

Im Gespräch mit indigenen Völkern in Nordamerika
En conversación con los pueblos indígenas de América del Norte